Al sur de los sueños

Al sur de los sueños


Has estado alguna vez allí.
A tus oídos los ha rozado el silencio.
Es difícil saberlo
y más cuando aún no se es una luciérnaga.

Qué cómo es una:
Son como el silencio poblado de luz
también tienen alas
aunque a veces las olvidan en sus casas
y entonces parecen humanos como cualquiera
Con robustas formas de apatía.

No te sobresaltes ahorita todas llevan sus alas y luces
pero por si acaso mantente atenta.
Y cuando sientas que has llegado al sur de los sueños
quizá ya sea de mañana y tengas que despertar...


Sergio A. Martín del Campo








2 comentarios:

Caiguar dijo...

pero siempre se puede volver a dormir, chispeando entre sueño y sueño. me daré unas vueltas por tu blog igual podrías checar el mio

DaViD CaNo dijo...

Cuando me estaban brotando las luciernagas alas, al borde de la metamorfosis, por la cual había luchado día a día con ejercicios especiales para mis homoplatos cansados, me di cuenta que los hombres se habían quedado ciegos y me arranque los ojos para comprenderlos...