Al sur de los sueños
Has estado alguna vez allí.
A tus oídos los ha rozado el silencio.
Es difícil saberlo
y más cuando aún no se es una luciérnaga.
Qué cómo es una:
Son como el silencio poblado de luz
también tienen alas
aunque a veces las olvidan en sus casas
y entonces parecen humanos como cualquiera
Con robustas formas de apatía.
No te sobresaltes ahorita todas llevan sus alas y luces
pero por si acaso mantente atenta.
Y cuando sientas que has llegado al sur de los sueños
quizá ya sea de mañana y tengas que despertar...
Sergio A. Martín del Campo
A tus oídos los ha rozado el silencio.
Es difícil saberlo
y más cuando aún no se es una luciérnaga.
Qué cómo es una:
Son como el silencio poblado de luz
también tienen alas
aunque a veces las olvidan en sus casas
y entonces parecen humanos como cualquiera
Con robustas formas de apatía.
No te sobresaltes ahorita todas llevan sus alas y luces
pero por si acaso mantente atenta.
Y cuando sientas que has llegado al sur de los sueños
quizá ya sea de mañana y tengas que despertar...
Sergio A. Martín del Campo
2 comentarios:
pero siempre se puede volver a dormir, chispeando entre sueño y sueño. me daré unas vueltas por tu blog igual podrías checar el mio
Cuando me estaban brotando las luciernagas alas, al borde de la metamorfosis, por la cual había luchado día a día con ejercicios especiales para mis homoplatos cansados, me di cuenta que los hombres se habían quedado ciegos y me arranque los ojos para comprenderlos...
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